> La Vereda De Los Descalzos

jueves, agosto 28, 2008

Mi elemento

Me olvidé en esta semana de un pedido. Acá está el video del Flaco de su último disco

lunes, agosto 11, 2008

16 años

En todos estos 16 años mi perro jamás descansó. Yo tampoco. Para él, para Charly, mi recuerdo por siempre.

Hermano perro
(Luis Alberto Spinetta)


Quién dijo que siempre habremos de esperar
para que nos saquen un poco a pasear.
Hoy aquí desde mi cucha bajo un cielo igual
estoy esperando el año de mi fuga total.
Y ese día sé que voy a poder cantarle al sol
meando en mi cadena.
O estaré siempre aquí oyendo a mi amigo
oyendo a mi amigo que dice:
Tira, tira, tira, hermano perro.
Hubo alguna vez un perro como yo
que quiso subir el último escalón.
Quién va a ser el que me atrape
cuando me eche a correr
mientras tenga espacio libre no me entregaré.
Y ese día sé que voy a subir a un árbol y allí
podré comer y oler por fin sus frutas.
O estaré siempre aquí
y aquí moriré oyendo a mi amigo
oyendo a mi amigo, oyendo a mi amigo que dice:
Tira, tira, tira, hermano perro,
tira, tira, tira, hermano perro.

lunes, julio 28, 2008

Gracias

La visitas a la Vereda siguen y siguen y eso que hace rato que no agrego nada nuevo. También gracias a los que se preocuparon por mi accidente, Nos vemos pronto

martes, julio 08, 2008

Actualidad de Machi Rufino

El sitio de Machi muestra todo lo actual que está realizando por esto días, en especial su proyecto con su banda Pwr3. Entren al sitio y no se arrepentirán.
http://www.myspace.com/carlosmachirufino

miércoles, julio 02, 2008

Spinetta habla de su disco " Un Mañana"


La nota, realizada por Cristian Vitale, fue publicada este fin de semana pasado en Página 12.Acá va:

Concebido en el entrañable e “intimísimo” universo de La Diosa Salvaje, acaba de nacer el 22º disco solista de Luis Alberto Spinetta. El CD incluye doce canciones cuyos secretos –típico en él– hay que descubrir de a poco. Con la paciencia de quien no espera más que belleza en los sonidos y en las palabras. Se llama Un mañana. “Tiene lo impredecible del futuro, más una dosis de certeza inherente a un momento preciso del futuro”, dice él –58 años, más de 400 canciones– en la entrevista exclusiva con PáginaI12. Su premisa, única exigencia para la “prensa” del disco, fue escribir las respuestas. Entonces no hay gestos, descripciones de ambiente ni metamensajes de otro tipo. Es sólo el hombre y su verbo escrito que conjuga, siempre, en presente y futuro. “Si dijera el mañana, sería una fanfarronada... pero uno intenta ver en el futuro y siempre hay un hilo de esperanza que une nuestra fuerza hacia adelante con el sentimiento de un cambio que se necesita inexorablemente, para que la vida sea mejor”, sigue.

Sostenido en la misma banda de hace cuatro años (Claudio Cardone en teclados, Nerina Nicotra en bajo y Sergio Verdinelli en batería), y un “plus” doméstico entre padre, hijos y abuelo, Un mañana engloba una estética pareja, atada a la zaga Para los árboles-Camalotus-Pan, canciones pulidas, trabajadas, riquísimas en matices, tonos y melodías, siempre con un norte preciso: el devenir. Aclimata Luis: “En primer lugar, Cardone es quien merece la mirada. El ha sido el orquestador del disco, y además es el compositor de los preludios en ‘Canción de amor para Olga’. Ha sido fuerte y dulce, según la necesidad. Es el alma del trabajo. Se escribió todo”.

–¿Y el resto?

–Demostró una vez más su talento, haciendo viajes instantáneos hacia los diferentes motivos muy dúctilmente, y manteniendo a la banda en el aire como en “Vuelo al fin”, o mismo en “La mendiga”. En cuanto a Nerina, ella pacientemente elaboró bases ideales, comprendiendo los arreglos desde la base de los acordes y aportando una sonoridad sentida, profunda. Es una capa. Además, participan mis genios predilectos, Dante y Valentino. Dante se encargó de instalaciones de “pluguines” muy importantes para la mezcla digital, y Valen colaboró con unos arreglos de teclados preciosos en “No quiere decir”. Nunca hicimos algo tan juntos en cuanto a producción musical. Es un anticipo de lo que podríamos realizar si quisiéramos hacer algo grosso entre los tres. Valentino es una usina de música. Es muy reflexivo y tan autoexigente que finalmente logra en su música una fuerza descomunal. En su rap se nota esa energía lírica que lo caracteriza. Luz más luz.

–También suman Sartén Asaressi, el uruguayo Nicolás Ibarburu y Baltasar Comotto. ¿Qué pretendió lograr de cada guitarra?

–Aparecen para alternar la banda con otros sonidos y conceptos que a la vez no se apartan de la guitarra de base. Fue como guante y mano. Sartén sinfónico, Ibarburu visceral, Comotto místico. Podríamos estar hablando de una invitación a otras violas estelares como Ricardito Mollo, a quien adoro, o a Botafogo, o bien a Jaime Torres con su charango cósmico, o a Luis Salinas, el manantial de guitarra, o mismo a El Dante, quien es mi guitarra del cielo y así a tantos, pero quedará para el futuro.
–¿Cómo se podría imaginar de afuera el trabajo en La Diosa Salvaje? Aparenta cálido, artesanal, de mucho color y calor humano, y eso parece trasladarse directo a sus discos...

–No hay nada comparable a grabar canciones con las herramientas que conocés, en el mismo lugar donde soñás, con sólo la gente que te quiere... no es ninguna novedad, y funciona siempre por ese sentido hogareño, digamos.

–“Mi elemento” es, en y por principio, el tema que surge como más entrador en primera instancia. ¿Qué se le ocurre contar de él?

Es una canción espontánea cuya letra se veía venir desde lejos, como si uno ya la hubiese hecho. Y habla de estar creando en compañía de una Musa Inspiradora que, como tal, te arrastra a belleza, a sueño, a luz, a locura, te expone a la muerte, y en definitiva es la vida misma... es nuestro elemento.

–La tapa del disco parece anticipar mucho de lo que viene dentro. Reproduce una especie de “Quijote en harapos” en el peldaño más alto de una escalera. Pero ¿qué significa, puntualmente?

–Quizás es sólo un hombre dramático dirigiéndose a lo insondable, con sus manos de cabeza de perro con ojos que le permiten ver y seguir una senda. Podría decir que es una especie de “ser atribulado”. Alguien me dijo que se parece a Mescalito, un personaje de las Enseñanzas de Don Juan de Carlos Castaneda. Pero en verdad se parece a cada uno nosotros, sobre todo cuando uno se despierta con el pelo revuelto. El diseño es de Alejandro Ros, y es otra idea genial nacida exclusivamente de él.
–La forma –un paralelogramo– recuerda a la primera edición en vinilo de Artaud, incómoda para encajar en bateas o en discotecas caseras. ¿Tiene algún objeto similar?

Cuando Alejandro me presentó la idea, yo reaccioné como dudando, pensando en que otra vez iba a perjudicar los embalajes, el acomodamiento en las bateas, el ensamble manual, como sucedió con el diseño de Artaud pero no. Ros pensó en todo.

–Las tres partes de “Canción para Olga” remiten a una forma de distribuir segmentos típica de los setenta. Aparece como algo floydiano o de bandas sinfónicas ¿Qué demandó la canción para ser diseccionada así?

–La canción suena en mi cabeza desde hace unos dos años. Ahora puedo incorporar a los temas casi toda la línea que compuso Cardone en los interludios, porque recién al tenerlo grabado me puedo atrever a verlo en su totalidad, y tararear lo que no es letra. Olga se transforma en muchas más partes. No es tan trágico como “El hundimiento del Hesperus” de Procol Harum, pero intenta recuperar algo de esas densidades, si vale hacer referencias. Olga tiene algo de tango, algo suburbano.
–Un duende que cura (“Canción para Olga”), otro que, transformado, quiere conocer todas las ciudades desde arriba y no ve a nadie (“Preso ventanilla”), es recurrente la apelación a los duendes en sus textos. ¿En nombre de qué los invoca?

–En el caso de “Preso ventanilla”, es como una idea del ánima errante. Se recrea en cada cosa, busca su salida hacia acá y hacia el mundo desconocido, sin configurarse en alguien o en algo. Finalmente se resume en una flor para surgir en “llamaradas” bienechoras. No tengo duendes, ¡pero tengo cinco nietos!
–El texto de “Hombre de luz” le pertenece a Luis Santiago, su padre. El ya había hecho un aporte en “Encadenado al ánima” (Durazno Sangrando, Invisible, 1975). Y ahora reaparece su pluma con algo tal vez menos críptico: “Hombre de luz que vuelas al espacio / señálame la ruta al sol”.

–Su línea en “Encadenado al ánima” era “la noche llega y tal vez mañana no exista el tiempo con sombras... sacude sus plumas la avaricia, salpicando el pasto inmolado”, genial. Es un poeta. En el caso de “Hombre de luz”, la instrumentación de teclados eleva las cosas como para crear el espacio. Cuando se va esa especie de metrónomo de guitarra, es que ya se elevó, se alejó de nuestras lógicas y mensuras, intenta situarse hacia bien bien lejos...
–Hay una frase de “La Mendiga”, tema apertura, que impacta como señal de algo fuerte: ¿quién es quien luce harapos aunque tiene su guita?

–Creo que hay gente muy pirada que aunque cobre una jubilación sale a enfrentar el vértigo de la cruel ciudad mendigando, simplemente perdiéndose, hablando sola, cantando ragas demenciales... acá y en cualquier urbe. Ella grita y no grita. No es sólo abandonismo, también es reflexión, entendimiento ante la enfermedad, la discapacidad, los ancianos, uno mismo.
–“Recuerda que la luna es sólo un cuerpo entre tus lágrimas y el vacío sideral” (“Vacío sideral”) impacta. ¿A qué alude?

–Es fácil caer en los lugares en los que uno depositó algo. Hay que crear un anti Edipo de la repetición. Más vale que fluya sin más, porque uno no puede historizar en su propio repertorio. Las canciones deben ser sin importar qué repitan. Ya lo dijo Harrison, “es sólo una canción del Norte”.

–El aura que subyace en sus últimos discos es en general calma. ¿Hay ganas de hacer uno más furioso o visceral como fue aquel descomunal doble de los Socios del Desierto o San Cristóforo?

–Cuando hice últimamente rock medio pesuti, me pareció muy propicio el momento, y justamente, igual que ahora, nunca se aflojó la lírica. Algunas voces se alzaron reclamando acústicos, o sea que siempre me preguntan la misma cosa. Los tonos, los riffs, son elementos comunes en nuestro estilo. Si no entendemos cómo pasar de la balada al ritmo denso, no nos vamos a atrever y nos quedamos en alguno de los extremos. Ya sea fuerte o no, todo es música, así que... hay que aflojar con el inventario y sumar inventiva.

miércoles, junio 25, 2008

Adelantando "Un mañana": Mi elemento

Cristian Vitale, de Página 12 realizó un notable comentario sobre el nuevo disco de Luis. En el texto hay un link para el tema "Mi elemento". Mas allá de eso la nota habla sobre otras canciones del disco. A leer un poco:

Luis, el guerrero que nunca se detiene

La cajita recuerda el paralelogramo de Artaud, pero es la única alusión al pasado: como siempre, Luis Alberto Spinetta apuesta al aquí y ahora, a una forma de expresar el arte en canciones que no admite jueguitos de mercado ni obviedades estilísticas.
Hay pocas constantes –rígidas– en el largo devenir de Luis Alberto Spinetta. Pocas pero suficientes. Una es un axioma: su compromiso inalterable con el arte, su honestidad batalladora. Atemporal. Hace lo que quiere, siempre. Otra radica en una condición distintiva del espíritu: la virtud de trasladar –a quien lo merezca– hacia un mundo paralelo, a veces imaginario, poblado de sueños, laberintos y hermosuras. A una tierra sin mal donde descansar. Tómese cualquiera de las más de cuatrocientas canciones que escribió desde los ’60 para acá y siempre habrá una llave que permita ingresar en ese lugar deseado. O, al menos, una hendija para espiarlo y curar las heridas. Es como si atravesara todos los días de su vida inventando mundos a su arbitrio, caprichoso, tratando de buscar formas eficaces de embellecer, incluso, lo sombrío (como “Bosnia”). Un mañana, vigésimo segundo disco de su producción solista y trigésimo tercero de la total (Almendra, Pescado Rabioso, Invisible, Jade) que aparece mañana en las disquerías, viene precisamente a ratificar esa(s) condición(es): la de hacer lo que quiere, y hacerlo espejándose en una especie de alma colectiva ideal. Una en dos.

Y en ese ancho mundo cabe otro. Nunca una obra de Mr. L.A.S. se corresponde con una necesidad de mercado. Jamás. Hubo de pasar penurias para eso, pero acá está: firme y valiente. Desde un diseño que reproduce, a escala CD, la misma forma que el vinilo –primera edición– de Artaud. Un paralelogramo incómodo de encajar en bateas comerciales o discotecas hogareñas. Tal vez otra forma de resistencia; tal vez, una sutil estrategia para distanciarse de la media estanca del rock argentino, como cuando denunció, allá lejos en el tiempo, eso de los grupos musicales “repetitivos y parasitarios”. Una tapa que lo muestra como una especie de Quijote en harapos trepando una escalera. Llegando, negro y medio destartalado, al borde superior. Yendo a más. A un adentro en el que será imposible excluir un decir poético, apoyado en esa iconografía de los sonidos tan de él.

A través de sus doce canciones, Un mañana repite, resignifica, reutiliza, renace, entrecruza palabras clave de la galaxia Spinetta: tempestad, alas, luna, cuerpo, lágrimas, hojas, alma, estrella, sol, luz, sed, piel, desnuda, amanecer, mar, vuelo, velo, espejos, resplandor, cristal, tenue, ángel, duende, gema, soledad, sombra, distancia, etérea... un salpique semántico que a veces, según su nomenclatura, desemboca en sentencias de sublime arquitecto de la palabra. Una al paso: “Recuerda que la luna / es un solo cuerpo / entre tus lágrimas / y el vacío sideral” (“Vacío sideral”). Otra: “Tu alma es extraordinaria / quiere saber ser el tiempo / y no quieren saber de mirar relojes / tus ojos claros de sol a sol” (“Canción de amor para Olga”).

Y un bonus de clan. Como en 1975 –“Encadenado al ánima”, de Durazno Sangrando–, reapareció la pluma de Luis Santiago, su padre, en el tema quizá más “caliente” –por cercano al sol– de la placa: “Hombre de luz”. Una canción compuesta durante los setenta que, según Spinetta hijo, era la manera que tenía el Don de relacionarse con la música que escuchaba en los ensayos de la casa de Arribeños. “Era su propia versión de la pentatónica andina con un toque de blues, más un acentito tanguero que lo distinguía, más el misticismo típico de su expresión. Aun en el lío de componer tantas canciones nuevas, la melodía de mi jefecito no me pasaba desapercibida, solo que yo tenía que hacer lo mío”, cuenta Luis en la lámina, junto a la breve presentación del único texto que no le pertenece.

Igual que la saga Para los árboles–Camalotus–Pan, Un mañana es un disco para ablandar. Riquísimo en tonos, melodías y armonías. De levadura lenta. Solo a este Quijote de los sonidos se le ocurre abrirlo con un tema donluceriano como “La mendiga”, en el que los teclados y orquestaciones de su otro yo en esta época (Claudio Cardone) disfraza, bajo una atmósfera jazzera pero densa, un largo relato de desamor y despecho ocurrido en Balvanera. Intensidad que, en el suceder del resto, disminuye pero jamás desaparece: “Vacío sideral” es una bella pieza de estudio en la que el Flaco ensambla bajo y guitarra por capas, con solos acrisolados de uno de sus guitarristas “estrella”: Baltasar Comotto. Fórmula humana que se repite –a solas y más eléctrica– en “Despierta la brisa”. Otra estrella, el guitarrista de Jaime Roos, Nicolás Ibarburu, esboza parte de su versátil talento en “Tu vuelo al fin” –atención a la melodía que acompaña el “Oh!... dime qué ves”–, y la primera parte de “Canción de amor para Olga”. Sí, porque en un arrebato setentista, Spinetta decidió dividir una canción en tres secciones: “Coral de huecos”–“Canción de amor”–“Duende curador”, donde Cardone figura como autor de la introducción y los interludios celestiales que anexan las partes.

Tercer guitarrista estrella: Sartén Asaressi, que corona el solo final de Mi elemento”, vía Internet desde Suiza. El resto, además del aporte de Valentino Spinetta en los arreglos de teclado en “No quiero decir”, es la banda que el Flaco mantiene hace cuatro años: Cardone más Nerina Nicotra en bajo y el enorme Sergio Verdinelli en batería. Una solidez de conjunto que nace del mundito entrañable de La Diosa Salvaje, se desarrolla en un sinfín de matices sin reglas preestablecidas y se manifiesta según pasan los discos. “Somos frágil cosa ante el universo”, sentencia L.A.S en el sentido escrito que acompaña la edición. Lo dice, básicamente, en carácter de portavoz y militante de Conduciendo a Conciencia, el proyecto por una ley nacional de educación vial que nació luego de la tragedia de Santa Fe, que causó la muerte de varios compañeros del colegio al que va su hija Vera. Pero, también, esa frase en principio atrabiliaria puede tener segundas lecturas: quizás hable de un mundo mejor como éste, paralelo, que aparece en sus canciones. Todo camino puede andar y en eso, señoras y señores, anda este viejo hippie.

martes, mayo 20, 2008

Spinetta y Capusotto

Los seguidores de Spinetta estamos expectantes por el nuevo trabajo del Flaco. En algunas críticas se discute si este nuevo trabajo ( Un Mañana ) se aleja aún más de lo masivo y popular que en algún momento tuvo Luis ( Recordar el hit Seguir viviendo si tu amor ). Algunos quisieran que las letras fueran más explícitas. Un experimento con mucho humor es el personaje "Luis Almirante Brown" de Capusottto en su programa de los lunes por canal 7.
Una reseña del personaje y unos videos para ver:

Luis Almirante Brown: poeta y cantautor preocupado por conectarse con la gente. Fracasó en su intento de llevar poesía de alto nivel a la gente común y fue por eso que buscó una nueva forma de acercarse a ella. Ahora, fusiona en sus temas metáforas indescifrables para la persona promedio con palabras cotidianas, más cercanas al lenguaje de la gente. Y obtuvo resultados satisfactorios. Su evolución es fácil de observar. Cuando salió a la venta "Decadencias del Olimpo" se vendieron apenas 40 copias. En cambio "Hay que bañar a esa morsa" logró vender 15 millones de ejemplares. A través de este nuevo rumbo en su carrera, llegó a tocar en River donde presentó "Hola soy Gustavo, traigo este relleno para ese pavo". También se nota la diferencia en la recepción del público con "Amalgamas Hirientes" de una calidad artística incomparable pero nulo en éxito. En cambio con "Cinco y cuarto, el c... te parto" logró tres estadios llenos.
Una idea formidable presentar a este artista mostrando una entrevista donde se suprimen las preguntas del entrevistador. El bigote excéntrico, el pañuelo en el cuello, la naturalidad al expresarse y la informalidad del personaje, que con encendedor en mano fuma mientras el humo lo envuelve, le dan un ambiente vanguardista a sus apariciones







Para Karina

lunes, mayo 12, 2008

Nuevos vínculos


En la sección "mis otros intereses" agregué un par de sitios interesantes para visitar. No se los pierdan

miércoles, abril 09, 2008

Un Mañana



Nota de Claudio Kleiman a propósito del nuevo disco del Flaco

A Luis Alberto Spinetta le gusta hacer su trabajo en silencio, encerrado en su laboratorio/ estudio La Diosa Salvaje, del cual emerge (no con demasiada frecuencia) para sus presentaciones en vivo; prácticamente sin notas ni apariciones públicas. Se diría que el suyo es un universo autocontenido, y esa insularidad se transmite a su obra, que orbita en un cosmos spinettiano con sus propias leyes, que guardan poca relación con las que rigen el mundo exterior. Es como si dijera: "Todo lo que quiero decir está en mi música", y queda en nosotros interpretarla.

Incansable, casi se diría que indiferente a cualquier otro dictado que no sea el de su propia musa, Spinetta –convertido hoy más que nunca en artista de culto– viene envuelto en una ascendente espiral creativa que incluye sus últimos álbumes, Para los árboles (2003), Pan (2005) e incluso el EP Camalotus (2004). Sin presentar cambios radicales con respecto a los anteriores, se diría que su nueva producción, Un mañana, representa el pico de este ascenso. En primer lugar, se nota el cuidado puesto de manifiesto en el sonido, sumamente depurado, con pocas sobregrabaciones y mucho aire entre los instrumentos (Luis ha vuelto a grabar en cinta analógica), lo que permite apreciar la intrincada telaraña armónico-melódica de sus temas sin oscurecerla. Su voz suena mejor que nunca, prístina y delicada, y explora –además de su clásico registro– otras zonas más graves. También es notable el afianzamiento de su banda, conformada por Claudio Cardone en teclados, Nerina Nicotra en bajo y Sergio Verdinelli en batería. Hay "violeros estrellas invitadas" (Spinetta dixit) que aportan algunos solos, como el uruguayo Nicolás Ibarburu, el reaparecido Sartén Asaresi, y Baltasar Comotto (de la banda del Indio Solari), que contribuye con un solo pleno de lirismo –con lo que parece ser un e-bow–, en "Despierta en la brisa", uno de los grandes temas del álbum. El propio Luis muestra su impronta de violero exquisito en "Preso ventanilla", una fábula surreal que parece extraída de un cuadro de Chagall.

Ya desde el título, Un mañana parece proponer una visión más esperanzada (visible también en el arte de tapa, con el dibujito de una figura humana ascendiendo por una escalera… ¿al cielo?); las canciones tienen una inmediatez que las torna más accesibles que en trabajos anteriores. Es un álbum ciento por ciento Spinetta, en el que uno puede encontrar referencias (reales o imaginadas) a su propia obra: la primera frase de "La mendiga" ("silba y yira alguien en Balvanera...") nos ubica directamente en territorio Bajo Belgrano. El disco alcanza un momentum excepcional a la altura del cuarto tema, "Vuelo al fin", de una potencia estremecedora, de lo mejor del Spinetta más reciente. Continúa con "Hiedra al sol", bella canción acústica que remite a las épocas de Kamikaze. "Canción para Olga", un tema en tres secciones con deliciosos interludios de cuerdas, recuerda al Flaco más "progresivo" de Invisible o Artaud, y el instrumental que da título al álbum, con métricas irregulares y un logrado solo de guitarra del propio Luis, nos transporta al espacio de Jade o la banda Spinetta del 77.

Quizás uno de los versos de la mencionada "Canción para Olga", una de las piezas centrales del álbum, sirva como manifiesto del Spinetta versión 2008, algo así como una radiografía de su actual estado de ánimo: "Hay una esperanza de que cambie el viento/ el que fue ladeando todas las acacias aquí".


Fuente

jueves, marzo 27, 2008

Insoluble

Machi Rufino de invitado en un recital de Pappo además Botafogo y Jota Morelli

Letra de Insoluble:
Insoluble (Pappo)

El sacerdote que brindó la misa para la moral;
no se dio cuenta que tenía grasa en el delantal.

Por qué?, por qué?, por qué imaginé?!,
Por qué?, por qué?, por qué imaginé?!,
Por qué?, por qué?, por qué imaginé?!,
Por qué?, por qué?, por qué imaginé?!.

No quiero que sigamos con la duda de que así esta bien;
yo solamente tengo conclusiones de lo que pensé.

Por qué?, por qué?, por qué imaginé?!,
Por qué?, por qué?, por qué imaginé?!,
Por qué?, por qué?, por qué imaginé?!,
Por qué?, por qué?, por qué imaginé?!.

miércoles, marzo 19, 2008

Un trío en acción

Lito Epumer - Machi Rufino - Cristian Judurcha en una de sus presentaciones de este verano.(Thelonious Club, Buenos Aires, enero 2008)

jueves, febrero 21, 2008

LITO EPUMER-MACHI RUFINO-JUDURCHA power trio


MACHI RUFINO, LITO EPUMER y CRISTIAN JUDURCHA se presentarán este sábado 23 en LA RATONERA CULTURAL Corrientes 5552.
Una pequeña reseña de estos tres grandes que formaron un power trío de jazz-rock:

LITO EPUMER desde que en 1975 fundó Madre Atómica junto al Mono Fontana y Pedro Aznar participo de los proyectos de músicos de trayectorias tan diversas como Luis Alberto Spinetta (Spinetta Jade), Lito Vitale (cuarteto), Rubén Rada, Alfredo Casero (Halibour Fiberglass Sereneiders), los hermanos Fatorusso (Hugo y Osvaldo) y Dino Saluzzi en Argentina y el Allem Young Blood Quartet cuando vivio en Los Angeles. Tambien ha colaborado compartiendo escenarios, shows en vivo y/o grabaciones con Alphonso Johnson, Raul Carnota, Horacio Larumbe, Tambien ha colaborado compartiendo escenarios, shows en vivo y/o grabaciones con Alphonso Johnson, Raul Carnota, Horacio Larumbe, Javier Malosetti, Fernando Kabusacki, Pedro Aznar entre muchos otros. En 1999 tomando finalmente la ritmica rioplatense como sello realiza su primer tour europeo en Italia, y luego del cual regresa cada año presentandose ademas de Italia en Austria y Suiza con su quinteto formado por Gustavo Liamgot (teclado/acordeon), Cristian Judurcha (bateria), Mario Gusso (percusion), Fausto Beccalossi (inv especial en acordeon). Su ultimo cd. solista llamado Dos Zorros, (Epumer significa "zorro" en mapuche) tiene como invitado especial a Luis Alberto Spinetta y fue producido por Pedro Aznar quien toco en varios tracks.

MACHI RUFINO: Discografía: Pappo's Blues Volumen 3 (Pappo's Blues), 1973 Pappo's Blues Volumen 4 (Pappo's Blues), 1974 "Invisible" (Invisible), 1974 "Durazno sangrando" (Invisible), 1975 "Rock Competition" (Artistas varios), 1975 "El jardín de los presentes" (Invisible), 1976 "A 18 minutos del sol" (Spinetta), 1977 "Tantor" (Tantor), 1979 "Azules de otoño" (Vivencia), 1979 "Los siete pecados capitales" (Vivencia), 1980 "Soy lo que soy" (Sandra Mihanovich), 1980 "Si no lo creo, no lo veo", (BB Muñoz) 1982 "Pare y escuche" (Vivencia), 1983 "Mondo di cromo" (Spinetta), 1983 "Travesía Del Alma" (Julia Zenco), 1984 "En Los Ochenta" (Marcelo San Juan), 1985 "Los Bailes De La Vida" (Mercedes Sosa), 1985 "Bs. As. New York", Francisco Rivero 1985 "La la la" (Spinetta/Páez), 1986 "Téster de violencia" (Spinetta), 1988 "Piel de piel" (Spinetta) 1990 "Profano", (Ruben Goldín) 1988 "Fuego Gris" (Spinetta), 1994 Rock Nacional Grandes Exitos, 1994 Rockmantico, 1994 "Chaco" (Illya Kuryaki), 1995 40 Años de Rock Argentino, 2006. losmachirufino

CRISTIAN JUDURCHA: En Casi 30 Años de carrera ha trabajado con artistas como: Pedro Aznar, Lito Vitale Cuarteto, Mono Fontana, Antonio Birabent, Claudia Puyo, Mario Parmisano, Sueter, Sarten Asaresi, Sandra Mihanovich, Patricia Sosa, Silvina Garre, Alejandro Lerner, David Lebon, Ruben Goldin, Javier Malosetti, Maria Eva Albistur, Jairo, Luis Salinas, Graciela Coseri, Alfredo Casero, Luis Borda, Luis Alberto Spinetta. Actualmente realiza clinicas con Facundo Guevara y forma parte del grupo de J.C.Baglietto, ademas del Lito Epumer cuarteto..

Por último, un párrafo de los comentarios de uno de sus presentaciones anteriores:
....."Música hecha con honestidad y que generó una vibración sana y potente en el recinto. Como cuando Machi recordó que era el cumpleaños de Luis Alberto Spinetta y le dedicó "Durazno sangrando", en bajo y voz, y fue empezar y un respetuoso silencio se apoderó de Thelonious ".

Más data acá

miércoles, febrero 20, 2008

Nuevo link a los simples de Invisible

Volví. Lo primero es actualizar los links...
Los simples de Invisible es lo más reclamado.
Aca va:
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